Tú sostienes la oficina: las visitas, los "¿sigue disponible?", el papeleo de cada interesado. Mira cómo la IA lo lleva sola, de principio a fin.
Esto es lo que pasa solo cada vez que alguien se interesa por uno de tus pisos:
Cada "¿sigue disponible?" de Idealista, respondido al instante y con criterio — hasta con su enlace de visita. Mientras tú estás a otra cosa.
El interesado elige hueco y reserva su cita para ver la vivienda directamente. Sin que muevas la agenda ni hagas una sola llamada para cuadrar horarios.
Cada persona interesada en esa vivienda, recogida y ordenada en un solo sitio — incluidas las que ya han cogido cita. Sabes con quién hablar y por dónde va cada una, sin perder a nadie entre mil chats.
Cada interesado sube solo la documentación que le pides. La IA analiza los perfiles, tú les das un vistazo y se los mandas al propietario ordenados para que elija el mejor. Sin perseguir nóminas ni montar carpetas.
De un "¿sigue disponible?" al inquilino elegido.
Sin que muevas un papel.
Ningún cliente esperando, la inmobiliaria cierra más… y tú sales a tu hora.
El portal premia a quien contesta rápido. Responder al instante dispara una reacción en cadena en todo tu perfil profesional.
Idealista muestra más arriba y a más gente los anuncios que responden rápido. Más visibilidad sin pagar de más.
Contestar al instante y siempre dispara tu valoración como profesional en el portal.
Esa reputación es de tu perfil, no de un anuncio: tira hacia arriba todos tus pisos a la vez.
Y no, no te sustituye: la visita, el trato y el cierre siguen siendo tuyos — eso no lo hace ninguna máquina. La IA solo se come el "¿sigue disponible?" número 200 del día. Tú llevas la oficina; ella, el marrón.
Te montamos esto con tus pisos y tu Idealista. Cuéntanos tu caso en 5 minutos.