Si prefieres leer antes de escribir, sigue bajando.
Te contamos por qué cobramos al final, qué significa exactamente que algo funcione y dónde está el límite. Sin sorpresas ni letra pequeña escondida.
Por qué cobramos al final
Lo normal es pagar una consultoría por adelantado y cruzar los dedos. Aquí no. No pagas nada hasta que lo que montamos funcione con tu trabajo real.
Esto nos obliga a elegir bien. Si un proceso tuyo no se puede automatizar de forma que te salga a cuenta, te lo decimos y no lo cogemos. No nos interesa empezar algo que no vaya a terminar funcionando, porque entonces habríamos trabajado gratis. Ese es el trato, y a ti te quita el riesgo de encima.
Qué significa exactamente «funcionando»
Que funcione no puede quedar en el aire. Antes de tocar nada, firmamos una hoja de una página con el criterio escrito de forma que se pueda comprobar.
Por ejemplo: que cada cita que entra reciba su confirmación y su recordatorio sin que nadie los mande a mano. O que los mensajes de un portal tengan respuesta al instante a cualquier hora. No es una sensación, es algo que miras y ves si pasa o no pasa.
Y si no funciona, no pagas
Lo construimos, lo integramos con las herramientas que ya usas y lo pruebas tú con tu trabajo de verdad. Si hace lo que pusimos por escrito, pagas. Si no lo hace, no pagas.
El precio es fijo y se cierra antes de empezar, así que sabes la cifra exacta desde el primer día. No hay sorpresa al final ni una factura que crece por el camino.
La letra pequeña, en grande
Todo lo que suele ir escondido, aquí lo decimos a la cara.
Cerramos la cifra por escrito antes de empezar. No sube después.
Si a mitad quieres algo que no estaba en la hoja, se presupuesta aparte. Así el «hasta que funcione» no es un pozo sin fondo para nadie.
Pagos automáticos, decisiones legales o médicas y programas muy antiguos los mira alguien antes de decirte que sí.
Cuotas, permanencias o mantenimiento posterior se concretan en la propuesta. Nada por defecto.
El orden, paso a paso
- Lo cuentasLe dices al chat de aquí arriba qué tarea te come el día.
- HablamosUna llamada corta con la persona que llevará tu proyecto.
- Lo firmamosHoja de una página: qué se automatiza, qué es «funcionando», precio fijo y fecha.
- Lo montamosLo construimos e integramos con lo que ya usas.
- Lo pruebasCon tu trabajo real, no con un ejemplo de mentira.
- Pagas si funcionaComo quedó escrito. Si no, no pagas.
Si quieres verlo con más calma, mira cómo funciona paso a paso.
Preguntas frecuentes
¿De verdad no pago nada por adelantado?
Así es. No hay pago inicial. Pagas cuando lo que montamos hace lo que pusimos por escrito, probado con tu trabajo real.
¿Qué pasa si al final no funciona?
Entonces no pagas. Si no cumple el criterio que firmamos antes de empezar, no hay factura.
¿Cómo sé que no me vais a subir el precio?
El precio es fijo y se cierra por escrito antes de empezar. Solo se presupuesta aparte lo que tú pidas fuera de la hoja de alcance.
¿Hay cuota o permanencia después?
El mantenimiento posterior se concreta en la propuesta. No se te añade nada por defecto.
¿Cómo empiezo?
Cuéntale tu caso al chat de esta página o escríbenos al 678 647 490 o a hola@consultoria-ia.es. La primera respuesta es un diagnóstico, sin compromiso.